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Obras propias

Bultos y grietas cada dos pies donde el techo se une a la pared: cerchas que suben, tornillos botados o un problema

Inquilinos de una casa de tres años preguntaron en Reddit si son seguros los bultos y grietas cada par de pies a lo largo de la línea del techo en el cuarto de un niño. Las causas habituales son los tornillos botados, que la Gypsum Association atribuye sobre todo a la contracción de la madera, y las cerchas que se levantan, que según Simpson Strong-Tie no son un problema estructural.

Un bulto que se repite a la misma distancia está donde el panel de yeso se atornilló o clavó a la estructura. La guía de reparación de la Gypsum Association, GA-222, enumera las causas de estos tornillos botados: madera que se encoge después de colocar la placa, placa mal apretada, estructura torcida o arqueada, fijaciones demasiado largas, mala fijación y contracción del adhesivo para paneles. La principal es la contracción de madera que se instaló húmeda. Los que aparecen un mes o más después de empezar la temporada de calefacción suelen venir de ahí y conviene repararlos cuando termine la temporada. La reparación que indica la guía es un tornillo nuevo a unas 1,5 pulgadas (unos 4 cm) del bulto, con la placa bien apretada contra la estructura, y la cabeza vieja hundida apenas bajo la superficie o retirada.

Una grieta a lo largo de la unión entre techo y pared suele deberse a que las cerchas se levantan. Kelly Sias, ingeniera del fabricante de conectores Simpson Strong-Tie, lo describe como una separación entre los muros interiores y el techo que se abre en invierno y se cierra en verano. Una de las causas que menciona es la humedad del ático: los cordones superior e inferior de la cercha ganan y pierden humedad a ritmos distintos según la estación, así que la cercha se arquea y levanta el techo de la pared. Según Sias, ese arqueo por la contracción e hinchazón normales de la madera no indica un problema estructural.

La solución es dejar que el techo flote. El detalle de Simpson usa grapas ranuradas entre la cercha y el muro, clips para panel en la esquina y ningún tornillo del techo en el cordón inferior a menos de 16 pulgadas (unos 40 cm) del muro.

Sias también menciona causas que no son estéticas, como el asentamiento de la cimentación y los suelos expansivos. Las separaciones que siguen abriéndose en verano, en lugar de cerrarse, apuntan ahí, y la cinta y la pintura nuevas no van a aguantar.

Por qué importa: Los constructores reciben este reclamo cada invierno. Dejar el techo flotante junto a los muros interiores al colocar los paneles lo evita, y esperar a que termine la temporada de calefacción para reparar los tornillos botados impide que vuelvan a salir.

Fuentes

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